El mundo cambia, la gente cambia y las tendencias cambian. Todo esto gracias al avance de la tecnología y los nuevos hábitos que las personas comienzan a adoptar más allá del país en el que vivan o la región en que se encuentren.

Y en ese proceso de cambio, el sector automotriz ya no será más tal cual lo conocemos ahora. Ya no habrá agencias donde ir a comprar nuestro auto 0KM porque, sencillamente, nadie querrá tener un auto propio: lo que se viene es otra cosa, y muy distinta.

El periodista especializado Horacio Alonso, describió en Ámbito.com cómo se prevé el escenario global en el que la industria de los autos cambiará radicalmente. Y lo hizo en cuatro puntos:

A rodar

1- Terminó un año difícil, comienza otro también complicado. La coyuntura es siempre la que está marcando el ritmo de la información. Parece que no hay tiempo para pensar en el largo plazo. Por ser la primera columna del año, vamos a salir de la inmediatez para ver qué piensan en las automotrices sobre el futuro del sector. Una licencia ante tanto bombardeo de noticias (últimamente, malas). En ADEFA, hace varios meses, le encargaron a la consultora Abeceb (del actual ministro Dante Sica), un trabajo ambicioso: cómo será el sector automotor argentino en 2030. El borrador de este informe está circulando entre las empresas para su chequeo con el propósito de darlo a conocer en poco tiempo. A diferencia de otros trabajos ya conocidos (como el de Bain & Company, que adelantó este diario, y otros más anteriormente), en esta oportunidad no se centrará en cifras comparativas sobre actividad o competitividad. Habla de tendencias, servicios y de nuevos hábitos de consumo.

2- Una de las conclusiones más interesantes que plantea la investigación es que, hacia final de la próxima década, se venderán menos autos en la Argentina. Puede haber un crecimiento cuantitativo en los próximos años si la economía mejora, pero comenzará a estabilizar el volumen e incluso caer hacia el horizonte temporal dibujado en el trabajo. Esto, más allá de los vaivenes del mercado. Esto se deberá a un cambio radical en los patrones de consumo que comenzarán a virar del concepto de posesión al de uso. La gente ya no comprará 0 km, los usará. Este fenómeno no es exclusivo de la Argentina. Al contrario. El país viene corriendo de atrás esta carrera. En el mundo, en muchas grandes ciudades, está creciendo rápidamente. Los costos de los vehículos más los de mantenimiento, hacen que no sea negocio ser dueño de un auto que se utilizará de forma parcial. Aquí, Toyota ha dado el primer paso en la materia lanzando hace poco más de un mes el Toyota Mobility Services que es bastante más que un sistema de alquiler de autos. Otras terminales van a seguir sus pasos. El motivo de esa disminución de las ventas hacia adelante no es tampoco un distintivo local. Varios CEO mundiales de automotrices vienen hablando de esto porque la tendencia avanza a nivel global.

3- El informe señala que habrá una caída en las ventas de autos a los particulares pero se incrementarán las de flotas ya que se pasará a la creación de una industria más volcada a los servicios de movilidad. Habrá un cambio en el sistema de comercialización más volcado a nuevas empresas que surgirán y no a las personas. Se hará mediante una combinación de las redes de concesionarias con las empresas administradoras del sistema. De hecho, las concesionarias cambiarán rotundamente. Achicarán sus espacios de showroom para crecer las instalaciones de postventa. Un ejemplo reciente fue el anuncio de Pablo Di Si, CEO regional de Volkswagen, del nuevo concepto de concesionarias que ya está funcionando en Brasil y llega ya a la Argentina. Se espera que haya una mayor rotación del parque automotor, pero concentrado en menos propietarios.

4- El trabajo también plantea las oportunidades de la Argentina para desarrollar empresas de software y nuevas plataformas comerciales, lo que significarían grandes oportunidades de negocios. Siempre entendiendo el giro inevitable que provoca el avance tecnológico. En ese sentido, se menciona la llegada industrial de vehículos ecológicos (eléctricos, híbridos y demás) y el protagonismo del país debido a sus grandes reservas de litio, clave para las nuevas baterías.

Fuente: El Intransigente >> lea el artículo original