Las políticas de ajuste que ejecuta el Gobierno de Mauricio Macri llevan a que cada vez más personas salgan a protestar a las calles.
Eso fue lo que pasó ayer en Comodoro Rivadavia donde numerosos ciudadanos dejaron la comodidad de sus casas para manifestarse en contra de las políticas neoliberales que aplica la Alianza Cambiemos desde que asumió.

La concentración comenzó a las 19 en la plaza de la Escuela 83 donde la convocatoria se hizo sentir desde el primer minuto.
Es que organizaciones sociales y partidos políticos llegaron rápidamente al espacio público con sus banderas y bombos.
El correr de los minutos permitió que la convocatoria creciera gracias a muchos vecinos que salieron de sus casas o el trabajo para hacerse escuchar en contra de las medidas impuestas por el Fondo Monetario Internacional (FMI).

En la plaza también se repartieron panfletos que recordaban a Santiago Maldonado, Rafael Nahuel y a personas que se encuentran detenidas desde que asumió Macri en el poder, considerados por las organizaciones sociales como “presos políticos”.

Más de 400 personas se concentraron en el espacio público lo que determinó que se improvisara un pequeño acto donde los referentes sociales y políticos reflexionaron sobre la convocatoria.
El primero en explayarse fue Mauro Pérez del Movimiento Evita.
“Comodoro tiene que salir a la calle, tiene que retomar esa mística de lucha.
Nosotros hace dos años planteábamos sobre la recesión porque sabíamos que los primeros en recibir los latigazos de este gobierno neoliberal iban a ser las clases sociales más bajas.
Comodoro está sufriendo una necesidad tremenda.
Lo única manera de frenar a este gobierno es en la calle.
Nos acostumbramos que en enero son los aumentos y que en marzo y abril son los despidos”, graficó.

En este sentido, el dirigente social manifestó que el único camino para derrotar a la Alianza Cambiemos en las próximas elecciones presidenciales es la unidad de todos los sectores.
“Como trabajadores seguiremos levantando la voz en la calle.
Se vienen momentos más duros.
En octubre no nos confundamos.
Hay que ser inteligentes.
Los trabajadores tenemos que estar en la calle y los dirigentes que arreglan sus cosas, pero el camino es uno solo”, destacó.

UNIDAD DE LOS

TRABAJADORES

En el espacio público solo se escuchó un mensaje en particularidad: unidad.
Bajo ese concepto, los oradores coincidieron en que es necesario que todos los sectores dejen de lado sus diferencias para garantizar que Mauricio Macri y sus CEOs no continúen en Casa Rosada.

'Acá no hay clase social.
Seguramente se podrán dar diferentes situaciones, pero la gente tiene que tomar conciencia y luchar para recuperar los derechos de los trabajadores”, consideró el diputado provincial y líder de la CGT, Gustavo Fita.

'Este es un nuevo paso para la lucha.
Hay que luchar y bregar por la unidad de todas las banderas para que los trabajadores recuperemos los derechos perdidos.
Este año es clave.
Este año las organizaciones y los partidos políticos tenemos que unirnos para luchar contra la entrega de este gobierno al imperialismo”, aseveró Carlos Magno de la CTA Autónoma.

El cierre estuvo a cargo de Juan Carlos Ovando, el titular de la CTA Comodoro Rivadavia, quien subrayó que la convocatoria de ayer fue un acto de “rebelión”.
“Me voy a permitir decir que Comodoro Rivadavia está de pie.
Es hora que desde el sur que somos parte de la ‘Patagonia Rebelde’ se le diga a este gobierno que no puede hacer lo que quiere”, afirmó.

'Tienen que bajar las tarifas, tienen que crear más trabajo y dejar de matar a los jubilados.
Es hora de que Comodoro se ponga de pie como también muchos lugares de nuestro país.
Tenemos que hacer una manifestación pacífica para que el que esté en su casa se sume y demostrar que este tiene que ser un paso para que el gobierno nacional se deje de joder con los trabajadores”, instó.

Así, la marcha contra el ajuste comenzó por la calle San Martín donde las protestas e insultos tenían como destinatario a Mauricio Macri, quien por estos días continúa de descanso en la Patagonia.

Fuente: El Patagónico >> lea el artículo original